Charlie Sheen, el eterno chico malo de Hollywood, cumple 8 años sobrio y lo llama un “milagro”.
El actor, famoso por su caótica caída en 2011 (¿recuerdan cuando se autoproclamó “brujo con sangre de tigre”?), ahora se siente orgulloso de ser el “chico del póster de la sobriedad”.
A sus 59 años, Sheen está listo para contarlo todo en un libro de memorias y un documental de Netflix. Confesó que su adicción real fue el alcohol y que aún hoy lucha con la culpa, pero se mantiene firme por su familia y sus nietos, quienes solo lo conocen sobrio.
“Extraño la primera hora de copas… pero no las 15 horas de caos que siguen”, dijo con brutal honestidad.
Sin filtro, sin vergüenza y con muchas lecciones, Sheen quiere que su historia sea una prueba de que sí hay regreso del infierno.





















