Los rumores se confirmaron: Christian Horner llegó a un acuerdo para terminar su contrato con Red Bull Racing, poniendo fin a una era histórica en la Fórmula 1.
De acuerdo con Fox Sports, la cifra de su salida supera los 100 millones de dólares, un monto que refleja la magnitud del personaje y su importancia en el paddock.
Horner se despide tras 20 años al frente del equipo, donde no solo lo consolidó como un contendiente serio, sino que lo transformó en una potencia capaz de competir y vencer a escuderías con décadas de tradición.
Su gestión dejó huella en cada aspecto, desde la estrategia deportiva hasta la visión empresarial que convirtió a Red Bull en una marca de referencia dentro y fuera de la pista.
La herencia de Horner es incuestionable: 6 campeonatos de constructores, 8 títulos de pilotos, 103 pole positions y una lista de grandes nombres que brillaron bajo su mando, como Sebastian Vettel, Daniel Ricciardo y, por supuesto, Max Verstappen.
Dirigir un equipo tan joven y llevarlo a la cima de la Fórmula 1 no fue tarea sencilla, pero Horner lo logró con disciplina, visión y ambición.
Su salida marca el fin de un ciclo dorado, dejando a Red Bull Racing en el mejor momento de su historia y con el reto de mantener la hegemonía sin el líder que los llevó a lo más alto.






















