El ataque armado registrado recientemente en la capital del estado tuvo como blanco a elementos de seguridad que ya habían concluido su jornada laboral y se dirigían a sus domicilios, informó el gobernador Rubén Rocha Moya.
De acuerdo con el mandatario, los hechos se originaron a partir de una persecución entre civiles armados y fuerzas de seguridad, la cual derivó en un enfrentamiento que permitió la detención de cuatro presuntos agresores.
“El ataque iba dirigido a policías que ya habían salido francos y regresaban a sus domicilios”.
Durante el intercambio de disparos, las autoridades fueron atacadas directamente y una de las unidades más afectadas fue la camioneta asignada al secretario de Seguridad Pública, al recibir múltiples impactos de arma de fuego.
A pesar de la intensidad del ataque, no se reportaron afectaciones graves a terceros.
Rocha Moya advirtió que este tipo de agresiones contra policías se ha vuelto más recurrente, por lo que el tema ya es analizado en las mesas de seguridad.
“En la persecución se logró la detención de cuatro personas”.
Finalmente, indicó que se evalúan medidas adicionales para fortalecer la protección de los elementos, incluso cuando se encuentran fuera de servicio.






















