El cantante urbano Bayron Sánchez Salazar, conocido como B-King, celebraba emocionado sus primeras presentaciones en Ciudad de México cuando horas después fue reportado como desaparecido. Junto a él también se perdió el rastro de su compatriota y colaborador Jorge Luis Herrera, conocido como DJ Regio Clown. Ambos habían actuado el 14 de septiembre en la discoteca ElectroLab y el último registro de su paradero fue en un gimnasio de Polanco, una zona acomodada de la capital.
El 17 de septiembre, las autoridades mexicanas confirmaron el hallazgo de sus cuerpos en Cocotitlán, Estado de México, a unos 50 kilómetros de la capital. La Fiscalía del Estado de México confirmó el día lunes que el perfil de Bayron Sánchez y Jorge Luis Herrera Lemos coincide con el de dos cuerpos hallados, aunque no ha revelado detalles oficiales sobre los responsables ni el móvil, medios colombianos como El Tiempo informaron que las víctimas fueron atadas, torturadas y desmembradas, lo que hace sospechar un vínculo con el crimen organizado. El presidente colombiano Gustavo Petro sugirió que el caso estaría relacionado con la violencia derivada del narcotráfico.
El secretario de Seguridad de México, Omar García Harfuch, informó que la presidenta Claudia Sheinbaum ordenó una investigación en la que colaboran autoridades locales y federales. La instrucción, dijo, es esclarecer el doble homicidio y dar con los responsables. Mientras tanto, artistas de talla internacional como J Balvin y Jowell han expresado su consternación y exigido justicia por lo ocurrido.
B-King, de 31 años, originario de Santander y radicado en Medellín, era conocido por su participación en la escena urbana y colaboraciones con artistas como DJ Marcela Reyes, su expareja, quien denunció haber recibido amenazas tras falsas acusaciones en torno al crimen. DJ Regio Clown, de 35 años, era oriundo del Valle del Cauca y se desempeñaba como productor y asesor de Sánchez.
El mánager de B-King, Juan Camilo Gallego, relató que compartían hotel con los músicos y que antes de desaparecer comentaron que tenían planeado almorzar con conocidos de Regio Clown. Aunque las autoridades mexicanas enfrentan altos índices de impunidad en homicidios, la presión internacional sobre este caso podría acelerar las indagatorias. Sin embargo, la complejidad aumenta ante la posibilidad de que el móvil esté ligado a conflictos en Colombia, lo que añade incertidumbre al futuro de la investigación.





















