Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, el Gobierno Federal presentó una agenda prioritaria para el sector cultural y cinematográfico, con el anuncio de dos iniciativas de ley orientadas a fortalecer la industria audiovisual y proteger a sus trabajadores frente a los retos tecnológicos actuales.
La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, detalló la propuesta de una nueva Ley de Cine y Audiovisual que sustituirá el marco vigente desde 1992. A diferencia de la legislación anterior, señaló, la iniciativa de 2026 se basa en los derechos culturales, el acceso democrático y la soberanía creativa, en respuesta a los cambios derivados de la digitalización y la expansión de plataformas.
Entre los puntos centrales de la reforma destaca la obligación para las plataformas de streaming de habilitar espacios específicos dedicados exclusivamente al cine mexicano, así como garantizar que en salas comerciales exista una cuota mínima del 10 por ciento para producciones nacionales, con revisiones periódicas de cartelera y una exhibición ampliada a 14 días para fortalecer la formación de audiencias.
La funcionaria también subrayó la importancia de preservar la memoria audiovisual del país. La iniciativa establece el mandato de conservar, restaurar, digitalizar y difundir el acervo cinematográfico mexicano, tarea que recaerá en la Cineteca Nacional, con reglas claras para proteger el patrimonio cultural.
En paralelo, se presentó una reforma para regular el doblaje ante el uso creciente de Inteligencia Artificial. La propuesta modifica la Ley Federal del Derecho de Autor y la Ley Federal del Trabajo para reconocer la voz humana como una herramienta artística única e irrepetible, cuyo uso requerirá autorización expresa e informada.
La iniciativa responde a las preocupaciones de actores de doblaje y trabajadores culturales por la clonación y explotación digital de voces sin consentimiento. De aprobarse, cualquier utilización de registros vocales en productos generados con IA deberá contar con permiso previo y contemplar una retribución justa para los intérpretes.
Además, se ampliarán las facultades del Instituto Nacional del Derecho de Autor para resolver controversias de manera más ágil, evitando procesos judiciales prolongados y ofreciendo mecanismos más eficaces de protección para quienes no cuentan con contratos formales.
Curiel de Icaza afirmó que esta sería la primera iniciativa cultural en el mundo enfocada específicamente en proteger a trabajadores creativos frente a la Inteligencia Artificial, en un contexto global donde la regulación de estas tecnologías aún se encuentra en debate.
Con estas reformas, el Gobierno busca fortalecer la industria cinematográfica nacional, garantizar condiciones más justas para sus trabajadores y consolidar un marco legal acorde a los desafíos del entorno digital, con énfasis en la protección de la identidad sonora y el patrimonio audiovisual del país.






















