Daddy Yankee presentó una demanda federal contra su exesposa Mireddys González, su exmanejador Raphy Pina y varios colaboradores, acusándolos de participar en un esquema fraudulento que —según afirma— operó entre 2015 y 2025. El recurso legal, presentado ante el Tribunal del Distrito de Puerto Rico bajo la Ley RICO, sostiene que los acusados manipularon contratos, alteraron registros de copyright y desviaron regalías que pertenecían al artista.
De acuerdo con la querella, durante más de una década se habrían usado “split sheets” alterados, contratos modificados y documentación presuntamente falsificada para incluir a Pina como coautor o beneficiario de canciones sin aportar creatividad real. Estas maniobras, señala el documento, habrían canalizado regalías hacia empresas vinculadas al productor, sin el conocimiento de Daddy Yankee.
La demanda describe el presunto fraude como una operación organizada que involucró a varios individuos y corporaciones relacionadas con Pina. Entre las acusaciones destacan la manipulación de registros oficiales de copyright, falsificación de firmas, modificación de contratos y eliminación de correos corporativos que podrían haber servido como evidencia.
El artista afirma que detectó estas irregularidades tras separarse de Mireddys González en 2024 y retomar el control directo de sus compañías. Durante la revisión, halló inconsistencias en documentos administrativos, archivos incompletos y discrepancias en la autoría de varias obras. Una auditoría independiente habría confirmado estas anomalías.
Además de González y Pina, la demanda nombra al abogado Edwin Prado-Galarza, al productor Andrés Coll-Fernández y a varias empresas editoriales y discográficas asociadas al exmanejador. Según los documentos, todos habrían participado —de forma directa o indirecta— en decisiones que afectaron el flujo de regalías y el patrimonio del cantante.
Daddy Yankee solicita que se corrijan los registros de derechos de autor alterados, el reembolso de regalías desviadas y una orden judicial que impida a los acusados reclamar beneficios sobre las obras en disputa. Al usar la Ley RICO, los daños reclamados podrían triplicarse si el tribunal determina que existió un esquema organizado, lo que convertiría este caso en uno de los litigios más relevantes en la historia del reguetón.






















