El diamante ya está encendido… y el segundo día del Opening Day dejó claro que esto no viene suave, viene con autoridad.
Los Los Angeles Dodgers vencieron 8-2 a los Arizona Diamondbacks con un Yoshinobu Yamamoto dominante, frío y con ese aire de lanzador que juega en otro ritmo.
No solo lanzó… marcó territorio desde el arranque de la temporada, dejando claro que su impacto no será gradual, será inmediato.
En otro frente, los Boston Red Sox blanquearon 3-0 a los Cincinnati Reds con control absoluto, mientras que los Milwaukee Brewers desataron una tormenta ofensiva de 14-2 sobre los Chicago White Sox.
Dos formas distintas de ganar, pero un mismo mensaje: hay equipos que no vienen a competir… vienen a imponer condiciones desde el primer día.






















