La llegada de Edson Álvarez al Fenerbahce ha abierto un debate intenso en el entorno futbolístico.
Para muchos, significa un retroceso al dejar atrás las ligas top de Europa; sin embargo, el factor que cambia el panorama tiene nombre y apellido: José Mourinho.
El “Special One” fue quien personalmente pidió al “Machín”, dándole un respaldo que pocos futbolistas mexicanos han tenido en el Viejo Continente.
El mediocampista no arriba a cualquier club, sino a un histórico turco que apunta a competir en la Champions League y que busca recuperar protagonismo internacional.
Aunque la liga no tiene el mismo brillo que Inglaterra o España, el reto de ponerse bajo la dirección de Mourinho representa una oportunidad única de crecer, consolidarse y ser referente.
Una apuesta arriesgada, pero con el potencial de marcar un antes y un después en su carrera.






















