La secretaria de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, anunció que el muro fronterizo con México será pintado de negro con el objetivo de aumentar su temperatura y dificultar que migrantes intenten escalarlo. La funcionaria aseguró que la medida responde a una petición directa del presidente Donald Trump, quien considera que el calor extremo del metal pintado desalentará los cruces ilegales. Durante su visita a un tramo del muro en Nuevo México, Noem incluso tomó un rodillo para participar en la pintura.
En su mensaje, Noem destacó que tanto la altura como la profundidad del muro ya representan un obstáculo importante para quienes intentan cruzar la frontera. Sin embargo, subrayó que la nueva estrategia busca reforzar este efecto. “Vamos a pintar todo el muro fronterizo sur de negro para asegurarnos de que alentamos a las personas a que no entren ilegalmente a nuestro país”, expresó.
El director de la Patrulla Fronteriza, Mike Banks, también presente en el evento, agregó que la pintura no solo cumple un propósito disuasorio, sino que ayudará a prevenir la oxidación de la estructura metálica. Recordó que la construcción del muro fue uno de los ejes principales de la política migratoria de Trump durante su primer mandato y que ahora, en su regreso a la Casa Blanca, la agenda migratoria se enfoca en deportaciones masivas y la finalización del muro.
De acuerdo con Noem, actualmente se levantan alrededor de 800 metros de muro al día, aunque el diseño varía según la geografía y la topografía de cada zona. Además, el Departamento de Seguridad Nacional trabaja en proyectos de “infraestructura acuática” para reforzar la vigilancia en tramos de la frontera que colindan con el río Bravo, en Texas, donde se encuentra una parte significativa de los más de 3 mil 200 kilómetros que separan a Estados Unidos de México.






















