El presidente de la Asociación de Empresarios y Comerciantes (ADECEM), Julio César Silvas Inzunza, expresó su preocupación ante la iniciativa que plantea la reducción de la jornada laboral de 48 a 40 horas, señalando que su aplicación podría generar efectos adversos en la productividad y en la formalidad de las empresas.
Silvas Inzunza explicó que, en pruebas realizadas en algunas compañías, la reducción de horas derivó en dinámicas similares a las que se viven en la Ciudad de México, donde los viernes se convierten en “viernes chiquito” y la productividad disminuye significativamente.
“El problema no es cuántas horas trabajas, sino qué tan productivo eres. Y eso no depende solo de los trabajadores, también de las empresas”, puntualizó.
El dirigente empresarial advirtió que la medida podría llevar a un escenario donde la informalidad predomine, afectando la competitividad y sostenibilidad de los negocios. “Las empresas trabajan siete días a la semana, no cinco ni cuatro. Para cubrir la ausencia de personal habría que contratar más gente, lo que incrementa los costos y reduce la rentabilidad”, señaló.
El presidente de ADECEM también cuestionó la falta de sensibilidad de algunos legisladores hacia la realidad empresarial. “Se supone que los diputados representan a sus distritos y comunidades, pero muchas veces legislan sin conocer de primera mano lo que implica abrir y sostener una empresa”, afirmó.
La reforma para establecer la semana laboral de 40 horas plantea una reducción gradual de la jornada a partir de 2026, sin recortes salariales, con nuevas reglas para horas extra y registro electrónico del tiempo de trabajo, según informó la Secretaría del Trabajo.






















