La Selección Mexicana Femenil Sub-17 cayó en semifinales ante Países Bajos, quedándose a un paso de la final, pero asegurando uno de los mejores torneos en su historia.
El desempeño del equipo ha sido sólido, con carácter y un estilo definido que las ha llevado a competir al más alto nivel.
Ahora, México jugará por el tercer lugar contra Brasil, en un duelo que promete intensidad y emoción.
Será la oportunidad de cerrar el torneo con una medalla y reafirmar que el proyecto del fútbol femenil mexicano sigue creciendo y formando generaciones competitivas.






















