Lo que parecía un funeral común terminó convirtiéndose en una escena insólita. Un hombre de 48 años fue descubierto con vida dentro de su propio ataúd, luego de fingir su muerte con la intención de evadir diversas deudas económicas que lo aquejaban desde hacía meses.
De acuerdo con los reportes, el sujeto habría planeado todo el montaje para engañar a sus acreedores. Sin embargo, durante la ceremonia, la situación dio un giro inesperado cuando uno de los presentes, presuntamente un prestamista, notó movimientos extraños provenientes del féretro.
Ante la sospecha, decidieron abrir el ataúd, encontrándose con el hombre completamente ileso y consciente, lo que generó sorpresa y desconcierto entre los asistentes.
El caso rápidamente llamó la atención por lo inusual del intento, evidenciando hasta dónde puede llegar alguien para evitar enfrentar sus responsabilidades económicas. Hasta el momento, no se ha informado qué consecuencias legales podría enfrentar tras lo ocurrido.






















