El grupo paramilitar Fuerzas de Apoyo Rápido (FAR) tomó este lunes el mayor yacimiento petrolífero de Sudán, ubicado en Heglig, en medio de la guerra que mantiene con el ejército sudanés desde abril de 2023 por el control de la región de Kordofán. La captura del yacimiento, junto con la base militar local, fue confirmada por miembros de las FAR y un ingeniero del sitio, quien señaló que la producción fue detenida y los trabajadores evacuados.
Las FAR celebraron la toma como un “punto clave” en su avance, subrayando la importancia económica de la zona. Además de Heglig, el grupo controla otros campos petrolíferos en el oeste del país, operados previamente por empresas chinas y abandonados al inicio del conflicto. La situación ha sido calificada como un “desastre” por el exministro de Petróleo, Gadein Ali Obeid, ante el impacto económico que supone para un país ya asfixiado por la guerra.
La confrontación enfrenta al ejército regular, liderado por el general Abdel Fatah al Burhan, contra su antiguo aliado Mohamed Daglo, ahora líder de las FAR. Ambos bandos han sido acusados de cometer atrocidades, y la violencia ha provocado decenas de miles de muertos, además de millones de desplazados.
Sudán permanece dividido territorialmente: el ejército controla el norte, este y centro del país, mientras que las FAR dominan amplias zonas del oeste y sur con el apoyo de grupos aliados. La ONU considera que la crisis humanitaria resultante es actualmente la peor del mundo.






















