El torneo mexicano dejó un fin de semana cargado de emociones. Chivas abrió el fuego venciendo 2-0 a Puebla en un partido que debió posponerse por tormenta eléctrica.
El Rebaño mostró solidez táctica y efectividad, frente a un rival que nunca encontró respuestas.
El sábado, el Clásico Capitalino paralizó la Ciudad de México. Pumas comenzó dominando, con presión alta y un gol que encendió el Olímpico Universitario.
Pero la expulsión del técnico por reclamos alteró la concentración auriazul. América aprovechó con un vendaval ofensivo de cuatro goles, incluido un toque magistral de Zendejas sobre Keylor Navas.
El triunfo americanista no solo fue abultado: envió un mensaje claro de jerarquía y dominio en la capital.






















