Gloria Trevi aseguró que TV Azteca, propiedad de Ricardo Salinas Pliego, lleva más de 15 años evitando presentarse ante la justicia de Estados Unidos por la demanda de 180 millones de dólares que ella interpuso en 2009 por difamación, calumnias y daño moral. Según la cantante, la televisora construyó campañas mediáticas en su contra al abordar el caso de Sergio Andrade, afectándola tanto a ella como a otras mujeres involucradas.
Trevi señaló en entrevista con Sabina Berman que la cifra que demanda es simbólica frente a los numerosos programas que difundieron acusaciones falsas o tergiversadas. En particular responsabilizó a Paty Chapoy y a Ventaneando por revictimizarla y perpetuar versiones dañinas sobre su caso. Aun así, afirmó que considera haber “ganado” al haber podido reconstruir su vida y su carrera durante más de una década.
La artista acusó a Salinas Pliego de ser una figura poderosa que, durante años, contó con respaldo político y empresarial, lo que habría dificultado su búsqueda de justicia. Subrayó que TV Azteca intentó desestimar el caso en Texas confiando en prácticas que —dijo— sí suelen funcionar en México, pero no en el sistema judicial estadounidense.
Trevi aseguró que la televisora ha insistido en presentar recursos legales para evadir una resolución, y que las autoridades de Estados Unidos ya empiezan a notar un patrón en su comportamiento jurídico. Reiteró que las acusaciones en su contra no son ciertas o ya han sido juzgadas, y que el proceso le ha causado un profundo desgaste personal.
También expresó su tristeza por lo que considera intentos de apropiarse de su historia, como la realización de una película sin su consentimiento, y recordó otros casos de figuras afectadas por decisiones de Salinas Pliego. En ese sentido, cuestionó lo que considera un comportamiento ensañado por parte del empresario incluso teniendo una enorme fortuna e influencia.
Finalmente, Trevi opinó sobre el conflicto entre Salinas Pliego y la presidenta Claudia Sheinbaum, asegurando que el magnate suele atacar a quienes no siguen sus deseos. Confió en que cumpla con sus obligaciones fiscales “por el bien de México” y afirmó que si esos recursos se administran adecuadamente, podrían beneficiar a quienes más lo necesitan.






















