La Selección Mexicana enfrenta un duro golpe tras confirmarse que Julián Araujo sufrió una lesión más grave de lo esperado. El lateral presenta una distensión en el cuádriceps que lo mantendría fuera de las canchas alrededor de ocho semanas, poniendo en riesgo su participación en el Mundial.
El jugador del Celtic tendrá que regresar a Inglaterra para continuar con su recuperación bajo supervisión médica, lo que también genera incertidumbre sobre su futuro con el club escocés, que analizaba su compra.
Su posible ausencia representaría una baja importante para el Tri en un momento clave de preparación, por lo que el cuerpo técnico ya contempla alternativas mientras se define su evolución.






















