La Liga Mexicana del Pacífico vive su clásica tormenta de mitad de temporada, donde los lideratos duran lo que un buen lanzamiento.
En la primera vuelta, los Yaquis de Ciudad Obregón dominaron con fuerza, seguidos por Cañeros y los Jaguares de Nayarit.
Pero la segunda vuelta arrancó con un giro drástico: los Jaguares rugieron en cinco juegos y tomaron la cima, los Yaquis descendieron al segundo puesto y los Naranjeros se instalaron en el tercero.
La tabla está tan apretada que cualquier tropiezo puede modificar completamente el panorama.
Con varios equipos por disputar duelos pendientes, esta semana promete otro movimiento fuerte entre los de arriba.
Nada está escrito y, como siempre en la LMP, los lideratos cambian tan rápido como un batazo bien conectado.






















