Bernardo Hurtado
Culiacán, Sinaloa-. En la semana santa los fieles están llamados a renovar junto con Cristo la redención que él ha traído con su pasión, muerte y resurrección, compartió el Obispo de Culiacán, Monseñor Jesús José Herrera Quiñonez.
En el marco de la semana santa, comentó que el participar en las actividades con motivo de este período es una oportunidad para unirse a Cristo quien constantemente, señaló, «se ofrece por nosotros».
«Por eso yo invito a todos los católicos a que nos demos la oportunidad de encontrarnos en las distintas iglesias, en los distintos templos donde se estarán celebrando estos misterios de nuestra redención, incluso los que vayan a salir de vacaciones, porque sabemos que son días de descanso, de vacaciones para algunos, pero donde quiera que estén, pues hay una iglesia, hay un templo a donde pueden acudir para celebrar estos misterios de nuestra fe; a los que se quedarán aquí en Culiacán, bueno, pues los esperamos en las distintas iglesias para celebrar juntos».
Todos, destacó, están llamados a la conversión, a abrir sus corazones a Cristo, quien quiere llegar siempre y hacer en todos un corazón nuevo, una vida nueva.
Con ello, que la invitación es a dejar a un lado todo aquello que impida ser signo de amor, caridad y fraternidad para los demás. También, considerando los llamados de las autoridades para llegar a un saldo blanco, mencionó que se ha aprendido a que no se pueden confiar, debiendo estar alertas y atentos.
«Y nosotros, los que nos llamamos buenos, pues tenemos que cumplir, ¿verdad? Aquello que se nos indica para que verdaderamente, pues, no sucedan estas tragedias que de repente pasan, incluso porque a veces nosotros mismos no ponemos atención o no nos cuidamos. Entonces, cada uno de nosotros tenemos una responsabilidad, yla responsabilidad parte de nuestra persona: Cuidarnos, estar atentos, buscar los espacios adecuados, los tiempos adecuados, sabemos que no podemos actuar ni andar con plena libertad porque no están las condiciones suficientes para poderlo hacer, entonces, pues a cuidarnos cada uno de nosotros».
En el marco de la realización de la misa crismal este martes 31 de marzo, el Obispo de Culiacán comentó que tiene una importancia al celebrarse que Cristo instituyó el sacerdocio, reuniéndose los sacerdotes para renovar las promesas sacerdotales hechas en el día de la ordenación.
«Pero además, la misa crismal significa que hemos bendecido los santos óleos, los aceites que se utilizan para los sacramentos, bautismo, confirmación, función de enfermos, orden sacerdotal, consagración de obispos, etcétera. Estos óleos o estos aceites consagrados expresan la presencia real de Cristo en medio de nosotros a través de los signos que llamamos signos sacramentales, por eso tiene una importancia muy grande que participen todos los sacerdotes con el obispo y además los fieles, que como decía en la homilia, pues somos un pueblo sacerdotal, todos somos sacerdotes por nuestro bautismo».
De esto, comentó que fueron aproximadamente 140 los sacerdotes que renovaron sus promesas sacerdotales, siendo 160 en total en la Diócesis, debiéndose la ausencia a enfermedad y otros motivos.





















