Para prevenir la obesidad infantil, los padres juegan un papel importante, formándose en el hogar los primeros hábitos alimenticios, informó la nutrióloga Eunice Bello para Viva La Noticia.
De los padres, señaló, es la responsabilidad de enseñar los hábitos como una alimentación saludable desde casa, pudiendo participar e involucrarse en la preparación de los platillos.
«También que haya una alimentación variada en casa que contenga frutas, verduras, cereales integrales y proteínas magras y grasas saludables. El reducir el consumo de bebidas con alto contenido de azúcar como refrescos, jugos industrializados con alto contenido de azúcar y comida ultraprocesada como comida rápida, comida chatarra, las sabritas, golosinas, etcétera. También es muy importante dar el ejemplo porque los hijos imitan lo que los padres hacen y si los padres comen sano pues los hijos también lo harán o viceversa, si no ven buenos hábitos de alimentación ellos van a repetir lo mismo».
Comentando que es importante evitar la comida como premio o castigo, mencionó que otro hábito que se formaría desde casa es el promover la actividad física, motivando al juego activo como correr, usar la bicicleta, bailar o nadar.
«Y limitar el tiempo frente a pantallas. Aquí por ejemplo que estan mucho en la televisión o en los videojuegos o en el celular. Aquí también se puede motivar a compartir actividades en familia que impliquen el movimiento».
Los hábitos diarios saludables, compartió, son también el respetar los horarios de comida evitando «picar» constantemente; asegurar un buen descanso al aumentar el riesgo de obesidad el dormir poco; y fomentar el consumo de agua como bebida principal.
La autoestima, añadió, también es importante aumentarla, evitando burlas o comentarios del cuerpo, además, enseñar a los niños a escuchar sus señales de hambre y saciedad.






















