El Monday Night Football de la semana uno cumplió con las expectativas al regalar un duelo divisional lleno de emociones.
Los Minnesota Vikings vencieron 27-24 a los Chicago Bears en un partido que se definió hasta los últimos segundos.
La ofensiva de Minnesota respondió en los momentos clave, moviendo las cadenas con inteligencia, mientras que su defensiva, aunque sufrió, logró jugadas oportunas para frenar a los Bears. Fue un encuentro vibrante de principio a fin.
Por su parte, Chicago mostró destellos de buen fútbol americano, pero su falta de contundencia en zona roja resultó determinante. Cada oportunidad desperdiciada pesó en el marcador y terminó siendo la diferencia.
La victoria da aire a los Vikings en la lucha divisional, mientras que los Bears cargan con la frustración de haber estado cerca de ganar pero sin la precisión suficiente para cerrar.
Un duelo que confirma por qué la NFL nunca defrauda en horario estelar






















