En la Premier League, el Manchester City protagonizó un partido de locura al vencer 5-4 al Fulham, un duelo lleno de intensidad y cambios de ritmo que recordó por qué la liga inglesa es tan impredecible.
Con esta victoria, los de Guardiola recortan distancia en la persecución del Arsenal.
El City volvió a mostrar su ADN ofensivo, moviendo la pelota con velocidad y encontrando espacios casi imposibles.
El triunfo pone presión directa sobre los Gunners, que todavía lideran, pero sienten cada vez más cerca el aliento de un City que nunca baja el ritmo.
La pelea por la cima se mantiene al rojo vivo.






















