La presidenta Claudia Sheinbaum anunció el arranque de una campaña nacional de prevención contra el consumo de bebidas azucaradas y de dieta, destacando los graves riesgos que representan para la salud de millones de mexicanas y mexicanos.
El objetivo es claro: educar y concientizar, no prohibir. Estudios revelan que los refrescos —incluso los de dieta o “cero azúcar”— pueden contribuir a enfermedades crónicas como la diabetes, obesidad y problemas cardiovasculares.
La campaña busca llegar a cada mesa del país, donde el refresco se ha vuelto costumbre diaria, para recordar que debe consumirse solo de manera ocasional.
Con difusión en medios, redes sociales y recomendaciones de consumo responsable, el mensaje es contundente: la prevención es la mejor medicina y la salud empieza en los hábitos de todos los días.






















