La Selección Mexicana salió con los tres puntos del Estadio Ramón Tahuichi Aguilera tras imponerse 1–0 a Bolivia en un duelo ríspido, condicionado por el clima, el desgaste físico y constantes choques en el mediocampo.
Desde el arranque el partido mostró su tono tenso, con amonestaciones tempranas y pocas libertades para generar fútbol, aunque el Tri buscó adelantarse con aproximaciones de Carlos Rodríguez y Armando González que exigieron al arquero Carlos Lampe.
El único tanto llegó al minuto 67 en una jugada a balón parado, cuando Lampe falló en el despeje y Germán Berterame empujó el balón a la red en medio de la polémica por una posible posición adelantada sin VAR disponible.
México administró la ventaja con oficio, cerró espacios y resistió los últimos intentos locales para sellar una victoria trabajada, de esas que no deslumbran… pero fortalecen el carácter competitivo.






















