Miley Cyrus ha querido desmontar una de las ideas más extendidas sobre su etapa en Disney Channel: que su familia dependía económicamente de su éxito. En una nueva entrevista con Variety, la artista de 33 años explicó que, a diferencia de otros niños actores, nunca fue la responsable del sustento familiar y que sus padres, Billy Ray y Tish Cyrus, “no necesitaban que ella fuera famosa para sobrevivir o ser estables”.
“Cada centavo que gané fue a mi cuenta bancaria porque mis padres eran buenos”, afirmó. La cantante subrayó que muchos niños actores acaban sosteniendo económicamente a sus familias, pero que ese no fue su caso.
Cyrus recordó que su padre, Billy Ray, estuvo con ella “cada día” durante los cinco años de rodaje de Hannah Montana. Sus camerinos estaban conectados y su abuela, Loretta “Mammie” Finley, trabajaba en una oficina improvisada entre ambos, gestionando el club de fans de Miley.
“Nunca hubo un momento en el que yo estuviera sola en ese camerino”, explicó. La presencia familiar, según ella, fue clave para mantener un entorno seguro en una industria donde muchos niños quedan expuestos a presiones y abusos.
La actriz también reveló que Disney la rechazó en su primera audición, cuando solo enviaron una cinta grabada. Un año después, la llamaron a Los Ángeles para una prueba presencial y entonces sí obtuvo el papel.
Mientras se buscaba al actor que interpretaría a su padre en la serie, Tish Cyrus recordó que un director de casting bromeó diciendo: “Lástima que no podamos permitirnos a su padre real”. Ella respondió: “Quizá sí podáis”, viendo la oportunidad de mantener a la familia unida.
Billy Ray, que entonces trabajaba en la serie Doc, casi arruina la audición por ser “demasiado amable”: se dedicó a animar a otros padres a presentarse al papel. Tish tuvo que frenarlo: “¡Cállate! ¡Necesitamos que consigas el papel para poder mudarnos todos aquí!”. Finalmente, la química entre padre e hija fue tan evidente que Disney no tuvo dudas. Billy Ray apareció en 99 episodios de la serie.






















