Ocho bebés han nacido en Reino Unido gracias a una técnica de fertilidad pionera que combina material genético de tres personas, con el objetivo de prevenir enfermedades mitocondriales, las cuales son incurables y, en muchos casos, mortales. Este método, desarrollado por científicos británicos, utiliza el óvulo y el esperma de los padres junto con un segundo óvulo de una donante con mitocondrias sanas. Aunque la técnica es legal desde hace una década, estos nacimientos marcan los primeros casos documentados en los que el procedimiento ha dado resultados exitosos.
Las enfermedades mitocondriales afectan la producción de energía en el cuerpo, lo que puede causar daño cerebral, convulsiones, ceguera, debilidad muscular e incluso la muerte en los primeros días de vida. Estas afecciones se transmiten únicamente de madre a hijo, por lo que la técnica busca sustituir las mitocondrias defectuosas con otras saludables provenientes de una donante. Aunque el bebé hereda el 99.9 % de su ADN de sus padres, recibe una fracción mínima, aproximadamente el 0.1 %, de la donante.
Los procedimientos se llevaron a cabo en el Centro de Fertilidad de Newcastle, donde las familias han optado por mantener el anonimato para proteger su privacidad. El equipo médico estima que entre 20 y 30 bebés podrían nacer cada año mediante esta técnica, la cual representa una nueva esperanza para quienes enfrentan antecedentes familiares de estas enfermedades devastadoras.
El procedimiento fue desarrollado por la Universidad de Newcastle y el hospital NHS Foundation Trust, y en 2017 se integró oficialmente al sistema de salud pública británico. Con este avance, se abre la posibilidad de romper el ciclo hereditario de las enfermedades mitocondriales y dar a las familias la oportunidad de tener hijos sanos por primera vez.






















