La NFL dejó una ronda marcada por la intensidad y las emociones crudas.
Buffalo Bills cayó 33-30 ante Denver Broncos tras una patada de último momento, en un juego que además dejó la lesión de Bo Nix, golpeando a los Bills en un punto clave de la temporada.
La imagen más fuerte llegó después: Josh Allen se disculpó entre lágrimas con la afición, asumiendo el golpe con liderazgo.
En otros resultados, Seahawks aplastó 41-6 a 49ers, Patriots venció 28-16 a Texans en un duelo congelado en Gillette Stadium y Rams superó 20-17 a Bears bajo la nieve en Chicago, confirmando que enero no perdona a nadie.






















