En la MLB quedó claro que hasta los grandes tropiezan.
Este fin de semana, los Dodgers cayeron en la serie ante los Padres de San Diego por dos juegos a uno.
Aunque los tres duelos fueron cerrados, los Padres mostraron una ofensiva contundente y no dejaron lugar a dudas, recordándole a los angelinos que en esta etapa de la temporada ningún rival concede facilidades.
El mismo guion se repitió en la serie clásica entre Yankees y Red Sox, donde Boston se impuso con autoridad.
Los del Bronx apenas rescataron un triunfo en cuatro juegos, mientras que los Red Sox celebraron tres victorias que consolidan una campaña en la que han mostrado fuerza y constancia.
Un fin de semana que recordó que en el diamante, la jerarquía histórica no siempre garantiza el resultado.






















