La Nicki Minaj rebelde, extravagante y aliada de causas progresistas parece cosa del pasado. La rapera ahora causa revuelo por su inesperado acercamiento al movimiento MAGA de Donald Trump, con discursos conservadores, elogios públicos al exmandatario y apariciones junto a figuras de la derecha estadounidense.
Lo que más ha sacudido a sus fans es que Minaj, quien antes defendía a migrantes y a la comunidad drag incluso fue jueza en RuPaul’s Drag Race hoy repite mensajes contra personas trans, cuestiona vacunas y hasta ha replicado acusaciones de Trump desde la ONU. En redes, muchos la acusan de “traicionar” a la comunidad LGBTIQA+ que la impulsó al estrellato.
Mientras sus críticos dicen que “tocó fondo”, expertos aseguran que el escándalo solo fortalece su marca: menos fans, pero más leales. Eso sí, Nicki dejó claro algo: no busca aprobación… aunque el chisme y la polémica la siguen poniendo en el centro del reflector.






















