El Gran Premio de los Países Bajos dejó una sorpresa mayúscula frente a la afición naranja.
En la casa de Max Verstappen, el australiano Oscar Piastri se llevó el triunfo y consolidó el gran momento de McLaren, que atraviesa una de sus temporadas más exitosas en décadas.
Con estrategia, consistencia y velocidad, el joven piloto australiano sigue demostrando que es más que una revelación.
Con este resultado, Piastri se mantiene como líder en la lucha por el campeonato mundial, a solo unas carreras de poder consagrarse.
El presente de la Fórmula 1 se pinta de color papaya, y McLaren amenaza con escribir una de las páginas más memorables en la historia
reciente del automovilismo.






















