A 11 años y tres meses de la desaparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa, padres y madres de los estudiantes realizaron una marcha hacia la Basílica de Guadalupe, donde se celebrará una misa oficiada por el obispo emérito Raúl Vera, como un acto para fortalecer su fe y su esperanza en la búsqueda de sus hijos.
Melitón Ortega, vocero de las familias, explicó que esta movilización busca recuperar fuerzas ante el desgaste físico, emocional y de salud que han enfrentado, especialmente en el último año, marcado también por el fallecimiento de algunos padres sin haber conocido el paradero de sus hijos.
Recordó que uno de los casos más recientes ocurrió a principios de este mes, cuando murió Genoveva Sánchez Peralta, madre de Israel Caballero Sánchez, uno de los 43 estudiantes desaparecidos, hecho que profundizó el dolor del colectivo.
Ortega destacó como un avance que la presidenta Claudia Sheinbaum haya abierto la posibilidad de que el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) retome el caso, lo que, dijo, permitiría abrir nuevas líneas de investigación para llegar a la verdad.
No obstante, subrayó que la confianza y la esperanza solo pueden construirse a partir de acciones concretas del gobierno. En ese mismo sentido, María de Jesús Tlatempa, madre de José Eduardo Bartolo, señaló que el posible regreso del GIEI será positivo solo si existe disposición real de las autoridades federales para que el grupo pueda trabajar sin obstáculos.
Como en cada movilización, los familiares marcharon con carteles y fotografías de sus hijos, acompañados por estudiantes normalistas, su equipo legal y organizaciones solidarias, reiterando su consigna histórica: “¡Porque vivos se los llevaron, vivos los queremos!”, en una jornada más de exigencia de verdad y justicia.






















