La Asociación Sindical de Pilotos Aviadores de México (ASPA) denunció que la autorización otorgada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) para que pilotos extranjeros operen vuelos de Volaris viola la Ley de Aviación Civil y el principio constitucional que exige que aeronaves mexicanas sean tripuladas exclusivamente por pilotos mexicanos por nacimiento. La organización afirmó que esta medida también desacata la normativa técnica que regula el arrendamiento de aeronaves.
ASPA advirtió que la decisión representa una falla grave de la autoridad regulatoria, pues compromete la soberanía aérea, abre la puerta al cabotaje encubierto y afecta directamente los derechos laborales de los pilotos mexicanos. Por ello, llamó al gobierno federal a intervenir de inmediato y revocar lo que calificó como una autorización irregular que pone en riesgo el marco jurídico aeronáutico del país.
El Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM) también se sumó a la inconformidad, detallando que la autorización permitirá a Volaris operar vuelos nacionales con tripulación extranjera entre el 1 de diciembre y el 12 de enero de 2026. Ambas organizaciones reiteraron que la medida contraviene la legislación vigente y sentaría un precedente que dañaría la integridad del espacio aéreo mexicano.
Los gremios recordaron que en 2023 el CPAM ya había advertido que permitir este tipo de esquemas —calificados entonces como “caso único y excepcional”— abriría la puerta a prácticas que vulneran la soberanía aérea. Señalaron que, pese a las alertas, ese precedente está siendo aprovechado nuevamente, ahora con Volaris.
Asimismo, ASPA recordó que una situación similar ocurrió este año con Viva Aerobus, que operó vuelos con pilotos extranjeros bajo la modalidad de arrendamiento húmedo o wet lease. En aquel momento, la aerolínea justificó la medida debido a la crisis global generada por fallas en los motores Pratt & Whitney, lo que dejó gran parte de su flota en tierra.
Viva Aerobus aseguró entonces que sólo el 3% de sus pilotos —30 de un total de 970— eran extranjeros y que todos concluyeron sus labores en México el 30 de septiembre. Tanto ASPA como el CPAM insisten ahora en que repetir estos esquemas afecta la operación nacional y los empleos del sector aéreo.
Finalmente, los pilotos calificaron como “traición a la soberanía” ceder el control del cielo mexicano a tripulaciones foráneas, e insistieron en que el gobierno debe garantizar el estricto cumplimiento de la ley para proteger la seguridad operacional y las fuentes de trabajo de miles de aviadores mexicanos.






















