Durante décadas, el tofu tuvo una presencia marginal en las dietas occidentales, asociado principalmente a planes vegetarianos o como reemplazo ocasional de la carne. Sin embargo, en los últimos años este alimento de origen vegetal comenzó a ganar relevancia en el debate nutricional por sus propiedades y versatilidad.
El tofu, elaborado a partir de leche de soja coagulada, fue destacado por especialistas como un ingrediente central en la alimentación actual. Su perfil nutricional y la posibilidad de utilizarlo en preparaciones dulces y saladas lo posicionan como una opción atractiva tanto para dietas basadas en plantas como mixtas.
Uno de sus principales atributos es su contenido proteico. Según la nutricionista Sammie Gill, se trata de una proteína completa, ya que aporta todos los aminoácidos esenciales, una característica poco común en alimentos de origen vegetal.
Además, el tofu contiene omega 3 de origen vegetal, presenta bajo contenido de grasas saturadas y puede ser una buena fuente de calcio, dependiendo del coagulante utilizado en su producción. Cuando se emplea sulfato de calcio, el alimento puede aportar alrededor de 350 mg de este mineral por cada 100 gramos.
En términos de micronutrientes, una porción de 100 gramos de tofu aporta cerca de 5 mg de hierro, lo que representa una contribución significativa para personas que siguen dietas basadas en plantas. Esta cantidad cubre buena parte de las recomendaciones diarias, especialmente en adultos mayores.
El tofu se comercializa en distintas texturas, desde sedoso hasta extra firme, lo que influye en su contenido de agua, calorías y proteínas. En promedio, 100 gramos de tofu natural aportan 120 calorías, 15 gramos de proteína, 7 gramos de grasa y 1,5 gramos de fibra, lo que lo convierte en un aliado frecuente en planes de control de peso.
Diversos estudios asociaron su consumo con beneficios para la salud cardiovascular y metabólica. Investigaciones observacionales vinculan una mayor ingesta de tofu con menor riesgo de enfermedades cardíacas, diabetes tipo 2 y algunos tipos de cáncer, efectos atribuidos a la proteína de soja, los flavonoides y las isoflavonas.
Los especialistas coinciden en que el tofu es seguro para la mayoría de las personas y puede incorporarse de forma regular en una dieta equilibrada. Solo se recomienda precaución en casos de alergia a la soja o en personas con tratamientos tiroideos, y se aconseja integrarlo como complemento, sin desplazar otros alimentos clave como el pescado.






















