Vuelos nocturnos sobre un mar sin fondo reconstruye la desaparición forzada de la activista Alicia de los Ríos Merino en 1978 a través de un ejercicio de teatro documental que combina testimonio vivo, investigación escénica y memoria histórica. La obra da cuenta no sólo del caso, sino del proceso de búsqueda y lucha judicial que su hija ha impulsado durante más de dos décadas.
Con una duración de 90 minutos, la puesta en escena se construye a partir de entrevistas con periodistas, peritos, historiadores, defensores de derechos humanos, familiares y testigos, además del uso de imágenes, sonido y documentos de archivo. En escena participa la historiadora Alicia de los Ríos Merino, hija de la activista desaparecida, acompañada por música interpretada por Shantal Saad.
La obra se estrenará el 29 de enero en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico, bajo la producción de la compañía Teatro Línea de Sombra (TLS). En el proyecto colaboraron el dramaturgo Luis Mario Moncada, integrantes del LAB/TLS y el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro, en una apuesta por el diálogo entre materiales documentales y construcción poética.
La narración está dividida en cuatro capítulos. El primero, Chihuahua, aborda el origen de Alicia de los Ríos Merino como joven militante de la Liga Comunista 23 de Septiembre y plantea una genealogía marcada por tres Alicias: la abuela buscadora, la militante desaparecida y la hija que continúa la búsqueda.
El segundo capítulo, Oblatos, se centra en la historia de amor y militancia entre Alicia y Enrique Pérez Mora, “El Tenebras”, su compañero y padre de su hija, quienes se conocieron tras la fuga de militantes del penal de Oblatos. El tercer apartado relata la detención de Alicia en la colonia Vallejo, incorporando testimonios de vecinos y testigos localizados durante la investigación.
El capítulo final reconstruye el traslado de Alicia al Campo Militar Número 1 y posteriormente a Pie de la Cuesta, lugar donde fue vista por última vez. La obra incorpora sonidos de época, fragmentos de expedientes y objetos personales que sobrevivieron al tiempo, reforzando el carácter testimonial del montaje.
Además de su dimensión artística, la puesta dialoga con los procesos legales aún abiertos. A 48 años de la desaparición, el caso sigue en instancias nacionales e internacionales, con avances recientes tras un amparo que permitió ingresar al Campo Militar Número 1 y reconocer espacios clave. Vuelos nocturnos sobre un mar sin fondo tendrá temporada del 29 de enero al 15 de febrero en el Foro La Gruta, consolidándose como un ejercicio escénico de memoria, denuncia y persistencia frente a la ausencia.






















