Los Raiders viven horas complicadas tras despedir al coordinador ofensivo Chip Kelly, quien solo duró 11 partidos en su primera temporada.
La derrota 24–10 frente a los Browns terminó por quebrar cualquier margen de paciencia, dejando al equipo con un decepcionante 2–9 y una ofensiva sin identidad.
Pete Carroll anunció la salida con un mensaje sobrio, agradeciendo el esfuerzo de Kelly, pero aceptando que la NFL no tolera resultados pobres.
Los Raiders vuelven a quedar a la deriva en un año gris, intentando rescatar algo de dignidad en una campaña que parece naufragar sin remedio.






















