El Real Madrid perdió 1-0 frente al Getafe en un partido donde tuvo posesión y territorio, pero no claridad.
Martín Satriano marcó al 39’ tras un descuido defensivo, y desde ahí el equipo blanco empujó sin encontrar contundencia.
La ausencia de Kylian Mbappé se sintió en el último tercio: hubo intención, pero faltó desequilibrio y precisión.
No es una derrota alarmante en números, pero sí en sensaciones. En el alto nivel, dominar sin concretar se paga.






















