Un reloj de bolsillo de oro perteneciente a Isidor Straus, uno de los pasajeros más acaudalados del Titanic, se vendió por 2,33 millones de dólares, marcando un “precio récord”, según confirmó la casa de subastas Henry Aldridge and Son. El reloj Jules Jurgensen de 18 kilates fue recuperado del cuerpo de Straus días después del naufragio de 1912 y había permanecido en manos de la familia por generaciones.
Isidor Straus, empresario, político y copropietario de los almacenes Macy’s, murió junto a su esposa Ida, quien se negó a subir a un bote salvavidas para no separarse de él. Su cuerpo fue recuperado, pero el de ella nunca apareció. Entre los objetos subastados también destacó una carta escrita por Ida en papelería del Titanic, que alcanzó 130.000 dólares. En total, la subasta relacionada con el trasatlántico sumó 3,92 millones.
El reloj, detenido a las 02:20, la hora en que el Titanic se hundió, se cree que fue un regalo de Ida a su esposo por su cumpleaños 43 y está grabado con sus iniciales. Tras ser devuelto a la familia, fue heredado por varias generaciones hasta que su bisnieto mandó restaurarlo. Para el subastador Andrew Aldridge, este precio récord demuestra “el duradero interés en la historia del Titanic”.
Aldridge subrayó que cada objeto recuperado habla de las vidas truncadas por el desastre y destacó que los Straus representan “la definitiva historia de amor”, al recordar que Ida se negó a abandonar a su esposo después de 41 años de matrimonio.
El récord anterior pertenecía a un reloj de oro entregado al capitán del Carpathia, el barco que rescató a más de 700 sobrevivientes, vendido el año pasado por 2,04 millones de dólares.






















