Ante la crisis económica que enfrentan, restauranteros del corredor gastronómico El Habal-La Noria han tenido que reducir entre un 60 y 70 por ciento su plantilla laboral y piden a las autoridades organizar paseos o recorridos turísticos durante esta temporada vacacional de verano para reactivar sus ventas.
Aureliano Reátiga Aispuro, vicepresidente de la Canirac Mazatlán en la zona rural, señaló que actualmente las ventas apenas alcanzan entre un 35 y 45 por ciento, una situación que se arrastra desde septiembre del año pasado tras el aumento de hechos violentos en Sinaloa.
Reátiga Aispuro lamentó que, a pesar de la llegada de miles de visitantes por cruceros y convenciones nacionales o estatales, el corredor gastronómico no sea considerado en las rutas turísticas. “Solo llegan unos cuantos clientes”, dijo el también propietario del restaurante El Aureliano de La Noria, quien insistió en que el “amarillismo en redes sociales” ha afectado la imagen de la zona, aunque aseguró que la comunidad se mantiene tranquila y sin hechos de alto impacto.
Agregó que si bien las autoridades han brindado apoyo en eventos organizados por la misma comunidad, hace falta que se impulsen actividades de mayor escala, como encuentros estatales o nacionales con sede en La Noria. De acuerdo con Reátiga Aispuro, las proyecciones de verano estiman un millón de turistas y una derrama de cinco mil millones de pesos en Mazatlán, por lo que “esto debería alcanzar para dar un poco de estabilidad económica a los restaurantes del corredor gastronómico El Habal-La Noria para lo que resta del 2025”.






















