Ricardo Pérez y Slobotzky, de La Cotorrisa, acudieron al abogado Guillermo Pous tras asegurar que son víctimas de una campaña de desprestigio impulsada con el hashtag #PrensaDigna.
Pous afirma que los ataques ya excedieron la crítica y afectan la imagen y trabajo de los comediantes, advirtiendo que no se conviertan en una forma de “censura disfrazada”.
Los cotorros guardan silencio mientras el caso se mueve legalmente, justo en uno de los momentos más visibles y polémicos de su carrera.






















