La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo aclaró este martes los motivos de la reunión que sostuvo en Palacio Nacional con dirigentes de Morena, entre ellos la líder nacional del partido, Luisa María Alcalde, y Andrés Manuel López Beltrán, secretario de Organización y hijo del expresidente Andrés Manuel López Obrador.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum explicó que se trató de un encuentro informal para conversar, ya que tenía tiempo sin verlos. Señaló que fue una invitación para saludarse y dialogar, sin que existiera una agenda política específica detrás del encuentro.
La mandataria enfatizó que la reunión no estuvo relacionada con una eventual reforma electoral ni con asuntos partidistas. Indicó que los dirigentes acudieron para informarle sobre las actividades que realizan dentro del partido, y que ella, como presidenta de todos los mexicanos, los recibió únicamente para escuchar y compartir opiniones.
Al encuentro también asistieron figuras relevantes de Morena como Adán Augusto López, Ricardo Monreal, Citlalli Hernández y Rosa Icela Rodríguez. Tras la reunión, surgieron especulaciones sobre posibles acuerdos políticos, las cuales Sheinbaum negó de manera categórica.
Por otro lado, la presidenta se refirió al descarrilamiento del Tren Interoceánico ocurrido a finales de diciembre, que dejó 14 personas fallecidas. Señaló que la Fiscalía General de la República debe investigar a todas las personas vinculadas con la operación del proyecto, pero descartó cualquier responsabilidad técnica de Andrés Manuel López Beltrán.
Sheinbaum precisó que la participación de López Beltrán en el proyecto fue únicamente honorífica y limitada a la revisión de los tiempos de construcción. Añadió que la investigación se abrió de manera automática tras el accidente y que, de existir fallas técnicas, la responsabilidad recaería en los ingenieros encargados de la supervisión del tren.






















