El titular del Consejo Estatal de Seguridad Pública (CESP), Miguel Calderón Quevedo, afirmó que el estado necesita duplicar su fuerza policial para responder adecuadamente a las exigencias actuales.
Señaló que el prestigio del oficio policial ha disminuido en los últimos cinco años, lo que ha generado una baja participación ciudadana en las convocatorias de reclutamiento. “Muchos ciudadanos no levantan la mano para inscribirse, y eso responde a una percepción social que debemos revertir”, afirmó.
En este contexto, respaldó la implementación de medidas extraordinarias para atender la crisis de personal, aunque subrayó que estas acciones deben ser transitorias y no convertirse en prácticas permanentes, especialmente en lo que respecta a la militarización de mandos civiles.
Calderón Quevedo reconoció avances en el respeto a los derechos humanos por parte de mandos militares actuales, pero insistió en que los policías civiles deben priorizar el diálogo, la proximidad social y la prevención.
Indicó que, durante la reunión del Consejo Nacional de Seguridad Pública, se discutieron los criterios de la Academia Nacional de Reclutamiento, Capacitación y Entrenamiento, con el objetivo de replicar modelos efectivos en cada estado.
Calderón expresó confianza en que estas reformas permitirán avanzar en la profesionalización de las policías civiles, especialmente en Sinaloa.
Respecto al compromiso nacional de incrementar en un 25% el número de elementos en las corporaciones estatales antes de diciembre de 2029, Calderón precisó que en el caso de Sinaloa ese porcentaje resulta insuficiente.
“Nuestro análisis indica que necesitamos el doble de policías de los que hoy tenemos. Un incremento del 100% sería lo ideal”, subrayó.
También se contempla un aumento del 30% en el número de agentes del Ministerio Público, aunque Calderón pronosticó que ese porcentaje podría ser mayor en entidades con rezagos significativos como Sinaloa.
“Es una buena noticia que exista un mandato nacional con fecha límite, respaldado por el gobierno federal, los gobernadores y la presidenta Sheinbaum. Pero para nuestro estado, el reto es mucho más grande”, concluyó.






















