Los Pittsburgh Steelers dieron un golpe firme en la NFL al vencer 28-15 a los Miami Dolphins, un triunfo que no solo suma en el récord, sino que define el liderato de su división.
Fue una actuación basada en orden, ejecución y una defensiva que marcó el ritmo del partido desde el primer cuarto.
Miami nunca logró establecer su ofensiva ante la presión constante de Pittsburgh, que controló los tiempos y aprovechó cada oportunidad.
Con este resultado, los Steelers se colocan en una posición privilegiada de cara al cierre de la temporada regular, reafirmando su identidad: intensidad, disciplina y capacidad para responder cuando el calendario empieza a pesar.






















