El presidente Donald Trump reiteró su amenaza de lanzar ataques militares contra cualquier país que envíe drogas a Estados Unidos, y defendió los recientes bombardeos de embarcaciones en el Caribe bajo el argumento —no demostrado— de que transportaban narcóticos. Durante una extensa reunión de gabinete, afirmó además que anticipa que el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dejará pronto el poder.
La reunión, convertida en un acto mediático más que en un diálogo de trabajo, comenzó con casi 40 minutos de declaraciones de Trump ante las cámaras. Luego cedió la palabra a sus secretarios, quienes compitieron entre sí con elogios al mandatario, llamándolo “el mejor presidente” y describiendo a su equipo como “el gobierno más inteligente en la historia del país”.
Al transformarse el encuentro en una conferencia de prensa, Trump fue cuestionado sobre los ataques contra embarcaciones presuntamente vinculadas al narcotráfico. Sin presentar pruebas, insistió en que cada barco destruido “salva 25 mil vidas” y reiteró que la mortalidad por drogas ha disminuido en el país, aunque no ofreció evidencia para respaldar esa afirmación.
Trump elevó aún más el tono al anunciar que su gobierno iniciará una ofensiva “en tierra” contra grupos vinculados a las drogas. “Vamos a sacar a esos hijos de perra”, declaró. También advirtió que Colombia continúa produciendo cocaína y que cualquier país que la exporte hacia Estados Unidos es “sujeto a ataque”, no sólo Venezuela.
La prensa cuestionó además la realización de un segundo ataque contra una embarcación que ya había sido destruida el 2 de septiembre, acción que legisladores de ambos partidos califican como posible crimen de guerra por intentar eliminar a sobrevivientes. Trump y su secretario de Guerra, Pete Hegseth, responsabilizaron de la decisión a un almirante de la Marina, defendiendo su actuación.
Más adelante, el presidente retomó temas económicos y sugirió que los ingresos por aranceles y aportaciones empresariales podrían permitir eliminar los impuestos federales, sin mencionar que la deuda nacional supera los 38 billones de dólares, lo que vuelve esa idea prácticamente inviable. En medio de estas afirmaciones, varios datos ofrecidos por su gabinete —incluyendo cifras sobre sobredosis e inmigración— contradijeron las estadísticas oficiales.
La jornada concluyó con nuevas descalificaciones contra inmigrantes, en particular los originarios de Somalia, a quienes llamó “basura”. Más tarde, anunció una iniciativa para crear una “cuenta Trump” que otorgaría mil dólares a todos los niños nacidos entre 2025 y 2028, financiada inicialmente con fondos donados por Michael Dell y su esposa. El presidente cerró el día con críticas a la prensa y la presentación de un portal de la Casa Blanca dedicado, según él, a combatir los “prejuicios de los medios” y las “fake news”.






















