La Selección Mexicana arranca su nuevo proceso con un mensaje claro: la base está en Guadalajara.
Javier Aguirre convocó a ocho jugadores de Chivas para los duelos ante Panamá y Bolivia, convirtiendo al Rebaño en el principal proveedor del Tricolor y marcando una línea de identidad, orden y trabajo colectivo.
La decisión no es casual. El buen momento rojiblanco, el relevo generacional y la mano de Gabriel Milito han consolidado un bloque competitivo que hoy se traslada a selección.
Con este movimiento, Aguirre apuesta por continuidad y proyecto, poniendo a Chivas como el corazón futbolístico del Tri rumbo a 2026.






















