El caso por la muerte del actor Matthew Perry, recordado por su papel de Chandler Bing en Friends, sumó un nuevo capítulo con la sentencia contra un segundo médico involucrado en la distribución ilegal de ketamina. Mark Chavez, uno de los cinco acusados, espera condena tras declararse culpable de conspirar para distribuir la sustancia mediante prescripciones fraudulentas que llegaron al actor semanas antes de su fallecimiento en octubre de 2023 en Los Ángeles.
De acuerdo con la fiscalía, Chavez vendió viales y pastillas de ketamina obtenidos sin consentimiento del paciente a otro médico, Salvador Plasencia, quien posteriormente los revendió a Perry. Aunque ninguno de los dos suministró la dosis fatal, las autoridades sostienen que ambos eran conscientes de los riesgos de administrar ketamina a una persona con antecedentes de adicción y fuera de un entorno médico controlado.
Chavez enfrenta una pena máxima de hasta 10 años de prisión, aunque los fiscales solicitaron una sanción menor que incluye seis meses de arresto domiciliario, dos años de libertad supervisada y al menos 300 horas de servicio comunitario. En documentos judiciales, la fiscalía señaló que el acusado aceptó su responsabilidad y acordó colaborar con la investigación.
La defensa de Chavez pidió únicamente tres años de libertad supervisada, al argumentar que su participación fue limitada y periférica, sin contacto directo con Perry ni presencia en su domicilio. También subrayaron que el médico renunció voluntariamente a su licencia antes de ser detenido, y que tanto él como Plasencia dejaron de ejercer tras declararse culpables.
En el caso de Salvador Plasencia, ya sentenciado, la jueza Sherilyn Peace Garnett le impuso dos años y medio de prisión y dos años de libertad supervisada. La magistrada señaló que, aunque no proporcionó la ketamina que causó la muerte, contribuyó a que Perry continuara con su adicción y se aprovechó de su condición para obtener beneficios económicos.
Durante el proceso judicial, se reveló que Plasencia contactó a Chavez para adquirir la droga después de que un paciente lo pusiera en contacto con el actor, quien estaba dispuesto a pagar grandes sumas en efectivo. Entre finales de septiembre y mediados de octubre de 2023, Plasencia entregó viales, pastillas y jeringas a Perry y a su asistente, además de administrarle dosis en su domicilio.
El impacto de la muerte del actor fue expuesto ante la Corte por sus familiares, quienes destacaron la dimensión personal y pública de la pérdida. Perry había recurrido legalmente a la ketamina como tratamiento experimental contra la depresión, pero al enfrentar restricciones médicas buscó otros proveedores, lo que derivó en una red de distribución ilegal.
Además de Chavez y Plasencia, el asistente Kenneth Iwamasa admitió haber suministrado ketamina el día de la muerte del actor y enfrenta hasta 15 años de prisión. Otros dos acusados, Erik Fleming y Jasveen Sangha, señalada como “La Reina de la Ketamina”, también aceptaron cargos y podrían recibir sentencias de entre 25 y 65 años. Matthew Perry murió a los 54 años por una sobredosis de ketamina, cerrando trágicamente un caso que sigue revelando responsabilidades penales.






















