La reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM) se mantiene como uno de los grandes pendientes de la actual legislatura, presidida por la diputada de Morena, María Teresa Guerra Ochoa.
A pesar de los compromisos asumidos por el Congreso del Estado, esta institución clave para los pueblos originarios continúa sin una actualización legal que responda a su carácter intercultural y autónomo.
Durante la 64 Legislatura, el entonces diputado y actual secretario general de Gobierno, Feliciano Castro Meléndrez, se comprometió a impulsar las reformas a las leyes orgánicas de la UAdeO, UAS y UAIM.
Hasta ahora, dos de esas tres reformas han sido concretadas: primero, la de la Universidad Autónoma de Occidente (UAdeO), mediante un proceso de consulta con la comunidad universitaria; y más recientemente, la de la UAS, en medio de una fuerte confrontación institucional.
En este sentido, la diputada María Teresa Guerra Ochoa, presidenta de la Junta de Coordinación Política del Congreso del Estado, reconoció que la reforma a la Ley Orgánica de la Universidad Autónoma Indígena de México (UAIM) sigue siendo un tema pendiente en la agenda legislativa, y subrayó que su construcción debe surgir desde la propia comunidad universitaria.
“Ya se llevaron a cabo las reformas a la Ley Orgánica de la UAS y de la UADEO, pero falta la de la UAIM. Es lo que hace falta”, señaló la legisladora, al explicar que el proceso se ha postergado debido al cambio de autoridades en la universidad indígena.
“Una vez que se acomodaran las autoridades, podríamos revisar el tema de los procesos de elección, que es lo que no se ha incorporado, a diferencia de las otras universidades”, agregó.
Guerra Ochoa enfatizó que no existe aún una iniciativa formal en el Congreso, ya que se busca respetar la autonomía institucional y evitar que la reforma sea percibida como una imposición. “Estamos tratando de respetar que sea la propia universidad quien se acerque y podamos construir una iniciativa en particular ellos, para que no se sientan violentados”, afirmó.
La diputada reconoció que el actual periodo legislativo está marcado por una agenda intensa, centrada en la revisión de cuentas públicas, el informe del gobernador y la discusión presupuestal para el ejercicio 2026. Sin embargo, reiteró que el tema de las universidades, incluida la UAIM y también la UADO, permanece en la lista de asuntos por atender.
La reforma a la Ley Orgánica de la UAS fue aprobada por el Congreso del Estado en septiembre de 2024, con el argumento de fortalecer la democracia interna y la rendición de cuentas. Sin embargo, el proceso estuvo marcado por la resistencia de las autoridades universitarias, quienes promovieron amparos legales y denunciaron la pérdida de autonomía.
Finalmente, el Consejo Universitario aceptó la reforma y acordó retirar los amparos, dando paso a la renuncia de las autoridades en funciones y al regreso del rector titular, Jesús Madueña Molina, como parte de un acuerdo político para pacificar el conflicto.
Mientras tanto, la UAIM continúa operando bajo una ley orgánica que no ha sido revisada desde 2019. La falta de avances legislativos representa una omisión grave, especialmente considerando que esta universidad atiende a comunidades históricamente marginadas.






















