Las Grandes Ligas vivieron un hecho insólito durante el duelo entre Astros y Yankees, cuando el lanzador dominicano Framber Valdez impactó con un lanzamiento de 93 millas a su propio cátcher, el mexicano César Salazar.
La escena ocurrió justo después de que Valdez permitiera un grand slam de Trent Grisham, situación que desató la especulación: ¿fue un accidente fruto de la frustración o una acción intencional que expuso tensiones internas en el equipo?
La imagen dio la vuelta al mundo y abrió un debate pocas veces visto en el béisbol: un pitcher golpeando a su compañero de batería.
Más allá de la derrota 7-1 ante los Yankees, el incidente amenaza con afectar la confianza y la química en el vestidor, pues la relación pitcher-cátcher es la base del juego.
El caso Valdez-Salazar podría marcar un antes y un después en la
temporada de Houston, dejando dudas sobre su estabilidad deportiva y emocional.






















