Briceyda Villarreal
En el marco de las celebraciones Guadalupanas, miles de fieles se congregan para agradecer y compartir los milagros que atribuyen a la intercesión de la Virgen María. Entre ellos se encuentra el testimonio de una madre que, con profunda emoción, relata cómo la salud de su hija mejoró después de una larga y grave enfermedad.
La mujer, que prefirió mantenerse en el anonimato, narró los difíciles momentos que vivió antes de recurrir a su fe. “Quería que Dios intercediera por mi hija enferma, y la Virgen intercedió ante Jesucristo, su hijo. Por la salud de mi hija, me escuchó… y entonces mi hija se alivió”.
Con firme convicción, explicó que para ella los milagros provienen de Dios, pero asegura que la Virgen María acompaña e intercede por quienes acuden a ella en momentos de necesidad. “Ella no hace los milagros, pero intercede. Y Jesús hace el milagro, Dios nuestro Señor. Pero la Virgen siempre intercede por nuestras necesidades”, afirmó.
Al hablar sobre lo que significa la Virgen en su vida, la creyente expresó un profundo agradecimiento.
“Para mí es mi madre santa, la que no tengo. Hoy no le pido nada, solo tengo que agradecerle. Porque me cuida a mí y a todos los que yo quiero”, expresó.
Testimonios como este se repiten entre los peregrinos que año con año llegan con fe y esperanza, convencidos de que en la Virgen de Guadalupe encuentran consuelo, fortaleza y una guía espiritual que los acompaña en cada paso de su vida.






















