Albaro Sandoval
Mazatlán, Sinaloa.- El Obispo de Mazatlán, Mario Espinoza Contreras, indicó que los hechos de violencia que se registran en el estado y también en el país parecen que no tienen fin, sino que toman otras manifestaciones.
Expresó que actualmente la seguridad pública está deteriorada y el problema se ido agravando con el aumento de los registros de la privación ilegal de personas.
Resaltó que no la violencia que golpea a la sociedad sinaloense en particular a veces se percibe sin pausa y que no hay una disminución en los niveles delictivos.
“La seguridad se ha ido deteriorando progresivamente por desgracia. Y parece que no tiene fin, parece que no hay una pausa, ni una disminución, sino va tomando más manifestaciones, la violencia”.
Espinoza Contreras encabezó la procesión penitencial y por la paz en el puerto y acompañado por decenas de fieles recorrieron calles del sector Centro.
El Obispo de Mazatlán añadió que tiene confianza en que a lo largo de este año la entidad vaya creando mejores condiciones de seguridad pública para que se pueda transitar sin temor por las carreteras y haya más tranquilidad en las ciudades.
Indicó que todas las personas, todas las familias deben empeñarse en construir espacios de paz y respeto para genera un mejor desarrollo individual y social.
El Obispo de Mazatlán remarcó que la Iglesia católica, como medida preventiva, definió que la tradicional ceniza que se coloca en la frente al inicio de la temporada de cuaresma, ahora se colocará en la cabeza de las personas.
Dijo que esto se decidió para prevenir contagios de sarampión, y además resaltó que el brote de esta enfermedad se dio por descuido de las autoridades porque durante años se dejó de aplicar la vacuna a la población.






















