Europa atraviesa una crisis ambiental marcada por olas de calor e incendios forestales que afectan a países como Italia, Grecia, España y Portugal. En este último, un fenómeno poco común y altamente destructivo sorprendió a la población: un tornado de fuego registrado la noche del 15 de agosto en Aguiar da Beira, distrito de Guarda.
Las imágenes del suceso, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, muestran cómo un incendio en la zona dio paso a la formación de un vórtice de fuego que obligó a las personas a huir del lugar. Este es el segundo caso reportado en menos de una semana, luego de que el pasado 9 de agosto se presentara un fenómeno similar durante un incendio en Moimenta da Beira, en el distrito de Viseu.
Los tornados de fuego se forman cuando el aire extremadamente caliente asciende y, al encontrarse con condiciones de viento específicas, genera una rotación vertical que atrapa llamas, humo, cenizas y brasas. Estos remolinos pueden alcanzar entre 10 y 50 metros de altura, aunque los más extremos superan un kilómetro y vientos de más de 160 km/h, convirtiéndose en una amenaza capaz de expandir el fuego a gran velocidad y distancia.
Estos eventos reflejan la creciente intensidad de los desastres naturales en Europa, donde las olas de calor y la sequía han creado condiciones cada vez más propicias para incendios fuera de control y fenómenos extremos como los tornados de fuego.






















