La muerte de Valentín Elizalde, ocurrida el 25 de noviembre de 2006 en Tamaulipas tras un ataque armado, sigue siendo uno de los episodios más devastadores para los seguidores de la música regional mexicana. A 19 años del asesinato del “Gallo de Oro”, el vacío emocional permanece entre sus fanáticos y su familia, quienes continúan enfrentando las secuelas del trágico suceso.
Meses después del atentado comenzó a circular en internet un video ilegal de la autopsia del cantante, un material sumamente sensible que alcanzó a personas de todas las edades y se volvió parte del morbo en torno a su muerte. Esta grabación tuvo un impacto directo en su hija Valeria, quien conoció esa faceta cruel y amarillista del caso debido a que el video le fue enviado repetidas veces y también llegó a encontrárselo por accidente.
La joven relató en una entrevista con el podcaster Gusgri que mientras buscaba música de su padre en YouTube, el algoritmo le recomendó el video de la autopsia. Aunque lo abrió, lo retiró de inmediato al no soportar las imágenes. Afirmó que este momento la marcó profundamente y la enfrentó a la realidad más dolorosa del asesinato de su padre.
Su madre también denunció públicamente que personas desconocidas enviaron ese material a Valeria, pidiendo empatía para evitar seguir dañando a una joven que no busca conflicto con nadie y que solo intenta vivir con el recuerdo de su padre sin revictimización.
En cuanto al asesinato, Valentín fue emboscado en la madrugada del 25 de noviembre de 2006 al salir de una presentación en la Expo-Feria de Reynosa. Su Suburban fue atacada por hombres armados, provocando su muerte y la de su mánager Mario Mendoza y su chofer Reynaldo Ballesteros. Solo sobrevivió su primo, Fausto “Tano” Elizalde, quien resultó herido.
Aunque las investigaciones oficiales nunca han esclarecido totalmente el motivo del atentado, la teoría más aceptada apunta a una posible relación con el crimen organizado, presuntamente derivada de alguna canción o mensaje que pudo haber incomodado a un grupo criminal. El caso sigue rodeado de incertidumbre, mientras el recuerdo del cantante continúa vivo en su público y, especialmente, en su familia.






















